Mientras echaba una apacible ojeada a la prensa virtual, me ha agredido un titular que rezaba "cuando entramos, la SGAE recaudaba poco y mal. Hoy recauda mucho y bien". Por lo visto, Ramoncín "el deseado" abandonaba la Junta Directiva de la Sociedad General del Autor y los cuarenta editores.Al margen de que el segundo párrafo merece ir directo a malaprensa, me llama la atención el testimonio del (cantante), que hablando de sacar un nuevo disco dice que ve "mucha gente con aspecto de auténticos y luego están vendidos a la industria, al negocio y a las emisoras. No se trata de lo que pareces sino de lo que eres".
Guau, amigos. Ramoncín hablando de gente que parece auténtica (quinqui en castellano) y que a la hora de la verdad está vendida a la industria. Desde luego, si esto me lo dijera en un debate, prácticamente me habría desarmado. Es como si Gómez de Liaño me dice que soy mal juez, o como si Jose Antonio Roca me tacha de ladrón. ¿Qué le digo? ¿Y tú más? Bah, no funcionaría, habida cuenta de que los viejos debates han ido evolucionando lentamente hasta acercarse más al plató del tomate que al parlamento del XIX.
No nos engañemos, esta estrategia ha existido desde siempre. Quizás ahora, en pleno auge de la telebasura, de la información de usar y tirar, y del bombardeo masivo de datos crudos (o directamente erróneos) este tipo de técnicas se ha vuelto más popular y útil, saliendo de la esfera del político mediocre e introduciéndose globalmente en todo tipo de ámbitos.
Y como de costumbre, los vicios extendidos a nivel social, tienen su reflejo en el mundo wikipédico. Oh! pocas cosas hay que me provoquen tanta satisfacción como ver una cuenta, cuyo único propósito es convertir un determinado artículo en una hagiografía, acusándome de violar el punto de vista neutral, o sencillamente, de vandalizar.
Pero en Wikipedia he visto dar otra vuelta de tuerca. Ahora lo que se lleva es la profecía autocumplida. Tenemos al clásico trol, pesado y obsesionado como él sólo, que desea demostrar ante el mundo el carácter estalinista de la enciclopedia esclava.
Pues bien, una de las tácticas más novedosas pasa por crearse una cuenta títere (otra más) y redactar un manifiesto en el que se asegura que se le está sometiendo a un acoso por parte de la autoridad, afirmando también que será víctima de futuros bloqueos. Acto seguido, hay que liarla parda, buscar el bloqueo a toda costa, y una vez conseguido el objetivo, volver a usar el megáfono. Os lo dije!! HOS LO DIGEE!!
Desde luego, la técnica es refinada como pocas. Aprovecha el sesgo cognitivo de la comunidad, y crea un sustrato sobre el que apoyar futuros troleos. Lo sabía! Todo el que protesta termina fuera! Opresión! Censura!
Y como ya dijo el maki, somos tan estúpidos que cualquiera que pretenda engañar encontrará a quien se deje engañar.
6 comentarios:
¿Y porqué dejamos que el CRC sea el eterno engañado?
Los engañabobos a veces se topan con alguien que ya no desea tolerarles ni una broma más, pero es que el crc luego les acoge en sus brazos.
El CRC es como el niño chico de la casa. Se lleva las culpas propias y ajenas.
El pedo se lo tiró el perro, no irricín.
¿Otra vez hablando de la SGAE? Vosotros lo que queréis es que nos cierren el blog...
Ojalá utilizasen esa táctica de acojonar al personal a base de demandas.
Nos íbamos a hacer famosos, y tampoco me asustan demasiado los pleitos.
Siempre nos quedará ZP para echarle las culpas :P.
Los trolls momentáneamente se amparan del CRC... ¿pero quien ampara al CRC? Si no salen las reclamaciones, "El CRC apoya a los biblios"... la verdad...
Muy buena la entrada, Gaeddal ;)
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